domingo, 24 de junio de 2007

María Auxilio de los Cristianos

"Dios te salve María!" Que hermoso regalo el que Dios nos dió al entregarnos a Su Madre. Es imposible sentirse sólo sabiendo que Ella está a nuestro lado. Recuerdo muy bien cuando estaba pequeña en el colegio y todas las mañanas le hacíamos esa bella oración:

"Bendita sea tu Pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa Belleza.
A Tí, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes Madre mía."

¡Celestial princesa! Por supuesto. Estoy en mis últimos momentos de vida universitaria, acompañada de las horas de trabajo, y sencillamente no puedo salir de mi cuarto en las mañanas sin saber que me he puesto mi decadón en el dedo, sin saber que en algún momento del día le puedo declarar mi amor a la Madre de las Madres. Que hermosura y que paz la que esta gran Señora refleja. En la vida salesiana, nos damos cuenta que fue María Auxiliadora quien nos trajo de la mano a este camino. Bendito el momento en que mi Madre tomo mi mano entre las suyas. Ella lo ha hecho todo, Ella ha sido la gran intercesora ante nuestro Padre Celestial. Se imaginan un momento, tan sólo un momento, de poder quedarse perdido en la mirada de la Virgen? Es hermoso. De las muchas palabras y consejos que he oído en mi vida, hay algunos que han sobresalido a través del tiempo. Uno en especial. Una de mis maestras del colegio me escribió como nota adjunta al final del año en uno de mis cuadernos: "A Jesús, sólo por y con María". Que hermoso, Jesús no nos dejó sólos en este camino, sino que nos regaló a su Madre para poder llegar más rápido a El.

Consagra tu vida a María Santísima y alcanzarás a Jesús a través de su Amor.

"Yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes Madre mía."

miércoles, 13 de junio de 2007

Pan de Vida


Durante 40 horas, estuve cerca de Jesús y lo pude tocar. Pude verle a la cara, tocar y besar su manto. Pude alabarlo con la voz que Él me regaló y verle ilímitadamente mientras me hablaba.

Por 40 horas, sentí la paz que sólo Él puede ofrecer, me sentí amada sin límites. Lloré, pero de gozo.... dime , Señor lo que quieres que haga con mi vida, es Tuya, haz lo que quieras de ella.

"...mucho más que un tesoro,
mucho más que la vida es;
mucho más fino que el oro,
es Tu gracia en mí..."

Mucho más que un tesoro, más que nada en este mundo, más de lo que merezco. Jesús te amo, Jesús te AMO... Jesús, TE AMO!!!!!

Gracias por la bendición de estar en la presencia viva de Jesucristo VIVO en la humildad de la eucaristía.

viernes, 8 de junio de 2007

La Caridad

Tengo unos amiguitos que sábado a sábado se olvidan de ellos mismos y se toman el tiempo de compartir experiencias, sonrisas y caricias con las personas de un asilo de invalidos. Convierten sus tristezas en alegrías, les permiten ser gigantes en una tierra de pequeñeces, les dan sobre todo el fruto de ser bendecidos por Dios. Aquí "la nena", Kenia, uno de los angelitos que Dios le ha regalado a estas personas espectaculares, que a pesar de estar con alguna limitación física, tienen un corazón ilimitado para recibir y al mismo tiempo dar amor. Gracias a Dios por aquellos que ven en los demás, en los necesitados, el rostro de Jesús.