martes, 22 de enero de 2008

Espero en Ti


Ha sido un fin de año bastante diferente a lo que estoy acostumbrada. Diferente, sin embargo,interesante. Mi semana Navidad - Año Nuevo la pase en un hospital, acompañando a mi abuela, Mami Lila, que al principio estaba en Cuidados Intensivos, luego en habitación, de nuevo en cuidados intensivos, en fin ha sido un viaje de sube y baja de emociones.

Durante mis vacaciones de Navidad, pase mucho tiempo en un hospital. Aprendí a convivir con otras familias en similares condiciones, muchos de los cuales perdieron a sus seres queridos, con las enfermeras y entender el sacrificio de su trabajo. Celebramos año nuevo con las enfermeras que estaban de turno y comprendí lo difícil que ha de ser para ellas no estar con sus familias en un tiempo como ese. Formé parte de varias familias y comprendí entonces lo importante del apoyo, de la empatía...ante todo de la caridad. Fui testigo del abandono de una ancianita que estaba ahí sólo porque en su casa no la querían atender. Una bebé tenía el riesgo de terminar su vida cuando apenas dos meses atrás había comenzado. Una señora de 45 años perdió al amor de su vida luego de 4 días de agonía. También me enfermé y estuve en emergencias por un poco más de dos horas, con suero y nebulizándome y comprendí la incomodidad que pudiera estar sintiendo Mami Lila y todos los demás enfermos, y como lo mío era tan pequeño comparado con los demás.

Hubo uno de los días en que Mami Lila estaba en la habitación que estuve con ella mientras estaba despierta. No había música, entonces agarré mi celular y puse la música para Dios que andaba y lo deje encendido así por mucho tiempo. Vi que su rostro cambió, más relajado. Le cantaba y la miraba y le agarraba la mano para decirle que todo estaba bien. De repente salió una canción que se llama "Espero en tí".... "espero en ti, en medio de mi dificultad, aunque ya no quiera esperar".

Esperar en Dios. Me di cuenta que la única manera de poder estar tranquila en un momento como este, es esperar pacientemente en Dios, dejar que El tome el curso de las cosas, dejar que El actúe, porque sólo El sabe que es lo que conviene. No puedo decidir por El, no puedo retarlo ni decirle que le doy un plazo de tiempo para que resuelva algo, que haga algo por mi abuela, porque se que ya lo está haciendo y El sabe bien cual es su futuro. Detras de cada enfermedad viene una bendición, y si con calma espero, podré darme cuenta cuál es.

No me queda más que dar gracias por las bendiciones que a Mami Lila le esperan, las que ya está recibiendo...estar rodeada de TODAS sus hijas, que le cantan, que la toman de la mano todo el día, sus nietos que le hablamos suavecito... tener unos fantásticos ángeles, unos excelentes doctores que la han tratado como una reina y unas enfermeras que con su toque de amor la cuidan en todo momento.

Espero en Ti, Señor. Espero en tu amor, espero y descanso en ti y pongo todas mis preocupaciones y alegrías en tus manos para que las conviertas en bendiciones.

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