miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un Nuevo Comienzo

Hoy es el último día del 2008, para casi todos es una fiesta más por celebrar, la verdad si lo es. En papel, es el fín de un mes, el último día del año, el día en que se plantean metas para el siguiente año.

Definitivamente este año ha sido un año bastante peculiar. Entre las oraciones, la espera, las noticias inesperadas, las alegrías, las tristezas, las bienvenidas y las despedidas, puedo clasificar este año como el año en que sentí la mayor cantidad de emociones.

Tuve la bendición de poder experimentar una gran sequía espiritual como nunca antes. Es raro tomarlo como una bendición, pero realmente así lo fue. Lo siento así, porque creo que ahora, 23 años después de que entré a la familia de Cristo, casi 20 años después de haber podido recibir al Santísimo Sacramente por primera vez y casi 7 años después de comprometerme con Dios para seguirle por siempre, sentí que ese amor, esa alegría, esa Gloria de Dios...se me iba de las manos.

Este año, sentí lo que es haberme negado a mí misma el gozo de estar en presencia de Dios, por vergüenza, por miedo, por enojos, por tantas razones...en fín, los motivos que definitivamente si son importantes, llevaron a una sola conclusión, yo no puedo sola...necesito de mi Señor para seguir adelante.

Una de las mayores bendiciones que vino con esta sequía, son 6 niñas hermosas...mis hermanas espirituales, mis compañeras de comunidad: Karla, Karen, Astrid, Xilo, Marce, Alejandra...6 grandes mujeres que en 2 años de comunidad me han regalado amigas, hermanas, compañeras, apoyo, consejeras y amigas de oración. En una de las últimas reuniones del año que tuvimos, conversabamos acerca del verdadero sentido de la libertad y como nos sentíamos al respecto, entre el compartir de cada una, surgieron unas palabras que podrían parecer sencillas y sin mucho sentido, para nosotras, algo muy sabio y enviado por Dios. El proceso de alejarnos de Dios es como estar como ropa sucia tirada y abandonada, una vez en el cesto de ropa sucia estamos ya con el corazón arrepentido y con ganas de acercarnos más a Él...luego va el paso de la lavadora en primer ciclo: la confesión, luego sigue estar en el tendedero, el proceso de enmienda, y por último dobladas y guardadas en el cajoncito de ropa limpia de Dios. Ese día recuerdo que nos reímos mucho con ese comentario, pero al final lo tomamos como nuestra meta, buscar estar guardadas en ese cajoncito en el corazón de Dios.

Definitivamente eso fue algo que me ayudó mucho y me hizo reflexionar...qué es mejor, tener que pasar por el ciclo de lavado, aunque duela, y a veces hasta haya que utilizar un detergente fuerte para quitar las manchas más duras de quitar, sabiendo que en algún momento regresaré al cajoncito?...o estar escondida, tirada en el cesto de ropa sucia?

El día que más dolió y fue el más hermoso al mismo tiempo, fue el día en que tuvimos un momento litúrgico en ESCOGE, fue para recordarnos que debemos buscar siempre estar en gracia, buscar la paz con Dios...y yo definitivamente no me sentía así. Cual es mi sorpresa, que luego de pensar tanto en lo mal que me sentía, llegué a un lugar donde Jesús Sacramentado estaba ahí, esperandome con los brazos abiertos...esperándome, diciéndome que me amaba y que todo estaría bien...lo único que pude hacer fue arrodillarme y llorar, ni siquiera me sentía digna de estar en su presencia. Cuando al fin tomé el valor de acercarme, no pude pensar en mejor bendición que ver a un sacerdote que esperaba por nuestras confesiones...y ahí sin pensarlo mucho tuve una hermosa confesión, con Jesús Sacramentado a mi lado, dando gracias porque me daba una oportunidad más para servirle y amarle como nunca antes.

Si fue un año muy peculiar, agradezco por haber terminado la universidad luego de muchos esfuerzos, al mismo tiempo dije adiós a mi abuela, estoy en medio de una aventura laboral, di la bienvenida a nuevos amigos, pasé momentos rocosos con otros que al final lo que prevaleció fue el amor a través de Dios...en fín, tantas cosas por qué estar agradecida.

Hoy en el último día de este año, siento que una vez más, Dios me da la oportunidad de comenzar de nuevo. Mi lucha apenas comienza, mi camino a la perfección que Dios quiere de mí, será rocoso, tendrá espinas,...pero también tendrá rosas, las manos de mi Madre María Auxiliadora y de toda mi gente querida que desde el Cielo me acompañan. Yo no puedo sola, necesito de Dios, pero no me rendiré, mañána un nuevo paso comienza y el camino que es Jesús, junto con la guía que es el Espíritu Santo, me llevarán cada día más cerca a los brazos de mi Padre Eterno.

Que Dios les llene de bendiciones, fuerzas para luchar y seguir llenando el mundo con Su Amor.

martes, 30 de diciembre de 2008

Un Sueño, una Bendición y un Adiós

12 de Septiembre, 2008

¡Bendito y alabado seas Señor Jesucristo por las bendiciones que me has regalado!


Esta ha sido una semana increíble, una semana de oración, una semana de paciencia y de aceptación, de buenas y malas noticias, de esfuerzos y de darme cuenta de lo que realmente vale la pena.


Hoy, culmino el día dándole gracias a Dios por la bendición de regalarm
e un enorme sueño: mi graduación de la universidad. Como dice una canción por ahí que tanto me gusta...."ha sido largo el viaje, pero al fin llegué". Fue largo, fue difícil, me caí muchas veces pero me pude levantar gracias a tantos pilares en los que me pude apoyar.

Hoy, di gracias, porque le haye el verdadero significado a la frase que me enseñaron cuando estaba en el colegio: "Vale la Pena!"




Vale la pena luchar por un sueño hasta que se convierte en una meta y se vuelver realidad. Vale la pena darte cuenta de tus errores y buscar la manera de enmendarlos. Vale la pena reír en lugar de llorar. Vale la pena el esfuerzo y la dedicación. Vale la pena hacer todo....como si Jesús mism
o lo estuviera haciendo en tu lugar.

Hoy, después de 4 años...puedo decir: lo logré!!!!!!!!!!!!!!!! Y que rico, y que felicidad...que emoción....q sentimiento de paz! Hoy termina una historia y comienza otra, aún no se cual es la que comienza pero si se que inicia algo así: "Doy un paso más, hacia Ti Señor, haz de mi vida lo que quieras...."

Experimenté literalmente los sentimientos encontrados. Anteayer, un día antes de mi juramentación, mi abuela... Mami Lila, entregó su alma a Diosito. Esa mujer fuerte, de decisiones tomadas con coraje y con el corazón en la mano dijo adiós después de 10 meses de lucha.

Fue entre difícil y emocionante poder vivir mi graduación. Díficil por supuesto porque hace apenas 2 días mi abuela dejó este mundo y se unió al mundo de la Gloria del Señor...difícil porque ella fue una de las que siempre me apoyó con mi carrera y se que esperaba mi graduación. Por esta misma razón decidí ir a mi graduación en su honor, se que ella estaba ahí y que me daba su bendición.


Una era termina, la matriarca de la familia...el último eslabón con la historia de mi familia dejó de ser y ahora una nueva etapa en nuestras vidas sigue. Como platicaba con un amigo recientemente, un camino se cierra y ahora es el momento de seguir por otro, las familias crecen y la vida sigue. Es increíble, pasó lo que siempre pasa y que te da una esperanza más en la vida...una vida se acabó y otra inició, una de mis primas espera bebé y la alegría regresa a casa.

Un sueño se cumplió, terminé mis clases, conseguí mi título y sonrío por el esfuerzo consumado. Una bendición en mi vida definitivamente, esta culminación pero también la bendición de haber tenido en mi vida a una maravillosa abuela por 25 años de mi vida...Dios me regaló un cuarto de siglo con ella. Y ahora un adiós, adiós a mis amigos de la universidad, adiós a los libros y a la incertidumbre de las notas....un adiós a una gran mujer.

Gracias, Señor.

jueves, 5 de junio de 2008

La Paz...sólo viene de DIOS!

Existen siempre momentos en el día cuando la fatiga, el aburrimiento, incluso la deseperanza nos ganan. Puede ser un segundo nada más, pero ahí está.

Hace unos meses tuve la dicha de asistir a una misa de sanación (no sólo física sino espiritual). El sacerdote que la presidió nos decía que debemos ser PORTADORES DE PAZ, saber transmitir esa paz que Jesús nos dejó. No debe haber NADA que nos quite la paz. Todo aquello que está fuera del alcance de nuestras manos...sencillamente debemos dejárselo a Dios.

Cuántas veces el desánimo nos ha vencido. Cuánta
s veces nos ponemos nosotros SOLOS a luchar, sabiendo que solos no podemos..."la fuerza me viene de mi Señor"... La fuerza para luchar, la fuerza para reír, la fuerza para caminar, para seguir...incluso la fuerza para decir NO y detenerse.

Me he puesto a pensar en las veces que realmente me he sentido en total y completa paz, cada momento coincide con la presencia de Dios en mi vida: en una cama en medio de mis papás y mi hermana mientras nos reímos hasta llorar, recordándo viejos momentos con mis amigos, haber estado 40 horas seguidas en la presencia de Jesús Eucaristía...


La única paz que puedo tener...viene de Dios. Una personita me dijo hace un par de días...lo que te quita la paz no viene de Dios....a mi me gustaría verlo más así....la paz, sólo viene de Dios. Él es el único que puede hacer que sonría desde el alma sin hacer un sólo gesto, Él es el único que puede hacer que otra persona vea amor y sencillez en mis ojos....En un corazón lleno de Dios no hay cabida para la tristeza, el enojo, la desesperanza.

Dios es MI descanso.... mi único y auténtico descanso.... Amén.

jueves, 17 de abril de 2008

¡Dos años de COMPLETA FELICIDAD!

Hoy, hace exactamente dos años tuve una de las experiencias más hermosas de mi vida. Para los que son nuevas adquisiciones en mi vida, quizás no entiendan, les explico.

Hace un par de años luego de una caída tuve que ir a recibir terapia a un hospital público. En la última cita con la doctora, después de dos meses, estaba yo sola en una sala de espera con muchos desconocidos y muchos niños. Mientras esperaba terminaba de leer un libro que me prestaron dos grandes amigos, un libro sobre los dones del Espíritu Santo.


Ahí en medio de gente totalmente desconocida y entre esos niños que para mi fueron como ángeles, fui sintiendo que el Espíritu Santo descendió y se posó sobre mí…me abrazó! Me dijo que TODO IBA A ESTAR BIEN…y que yo debía esforzarme por ser la persona más feliz de la Tierra. Hoy puedo decir, que si lo soy. Considero que ese 17 de Abril del 2006 fue el día de mi cumpleaños espiritual.


Cada día, Dios me viene regalando miles y miles de bendiciones, en este último año que ha pasado he recibido tantas gracias de Dios que a veces me pregunto como yo puedo ser merecedora de tantos regalos. Sin embargo, se que Dios me ama y que me deja cada día renovarme en Su amor.


No puedo más que agradecer por la fabulosa familia que me regaló…insisto, aunque locos y diferentes al resto del mundo, son la familia perfecta. Una mamá, que a pesar de que los últimos meses he tenido que tenerla lejos por cuidar de su propia madre, está siempre pendiente y me ha enseñado a ser una buena mujer, una mujer honrada y preparada. Un papá que ha hecho las veces de papá y mamá en estos meses y que siempre busca la manera de hacernos reír. Una hermana que con sus “regaños” me demuestra que sólo quiere lo mejor para su “bebé”.


Aprendí que es en medio de la enfermedad donde hay muchas bendiciones escondidas. Mis dos abuelas están delicadas de salud, ambas con algún cuidado especial, ambas grandes mujeres, fuertes y decididas. Ambas con todos sus hijos a sus pies, atendiéndolas agradeciendo el esfuerzo que ambas hicieron para ver sus familias florecer en grandes personas.


Pude reencontrarme de nuevo con la Eucaristía y mi pasión por perderme en su amor y rendirme a sus pies. Un año más de convencerme que lo que más quiero en esta vida es poder estar lo más cerca de Jesús posible, cantarle al oído y decirle cuánto Lo amo….!


Estoy a tres segundos de graduarme…no lo puedo creer, nerviosa…faltan unos pasitos todavía, pero creo firmemente que fue Dios quién me puso en este camino y fue Él quien me ayudó a trazarlo y a seguirlo con fe. Fue Él quien dijo que yo estaba preparada para lanzarme a nuevas y desconocidas experiencias, siempre de Su mano. Y no me envió sola, me mandó con la mejor compañía que pude haber pedido, me mandó con su Madre…María Santísima Auxilio de los Cristianos! Mi Madre que nunca me abandona y nunca me deja caer.


Me regaló la bendición de una nueva familia, una familia que se esfuerza por poner los dones totalmente al servicio de Dios. Una familia que viene creciendo, que está dispuesta a alimentar a las multitudes con la Palabra de Dios…con lo poco que tienen, dejar que Dios multiplique y haga milagros en otros a través nuestro. Una familia que ofrece los únicos 5panes2peces que tiene para que Dios haga con ellos lo que el crea conveniente.


Me regaló la bendición de nuevas amistades… bendiciones que todos los días me alegran el día, que me hacen sonreír y que me afirman que el Amor de Dios se seguirá manifestando en mi vida por siempre.


Definitivamente AMO A DIOS…Él me hace feliz…El me hace sentir la persona más feliz de la Tierra y me hace gritarle al mundo que DIOS LOS AMA y que …TODO va a estar bien.


Hermanos, pongan su fe en Dios y el los guiará por el camino de la felicidad. Abracen el amor de María Santísima…y como decía Don Bosco, verán lo que son realmente los Milagros!

¡Bendiciones!

martes, 1 de abril de 2008

domingo, 23 de marzo de 2008

Estoy loca de Alegría....¡Cristo VIVE!

Fueron 40 días de preparación, de sanación, de curar el alma y preparárnos para la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, pero más que nada fue una preparación para presenciar una vez más uno de los mayores milagros de la vida: La Resurrección del Señor.

Confieso que pude haberlo hecho mejor, pero no cabe duda y me he dado cuenta en los últimos años, que cuanto más me propongo estar en oración, acercárme más a Dios...el de abajo más se empeña en no dejarme lograrlo....¿no tendrá nada mejor que hacer? Mi Cuaresma fue de muchos cuestionamientos y muchas dudas, ¿qué voy a hacer con el resto de mi vida? ¿estoy en el camino correcto? ¿por dónde empiezo para hacer un verdadero cambio de vida? ¿a qué debo renunciar?




Y así como vino la Cuaresma, se fue y llego la Semana Mayor. Comenzó distinto, despedimos a un ángel que entraba a la casa del Señor el mismo día que Jesús hacía su entrada triunfal en Jerusalen (Don Gabriel Talavera). Así comenzó la Semana Santa para una familia que se aferró a Dios y no supo más que dar gracias en todo momento por la vida que les prestaron por algunos años...ellos renunciaron al amor terrenal por algo más bello que los espera en el Paraíso.

Decidí tomarme entonces la Semana Santa como un retiro personal y dejar que el Señor viviera su Pasión y Resurrección en mi Corazón. El tríduo Pascual definitivamente que fue una manera diferente de vivirlo. Me sorprendo que cada año Dios me pone las personas adecuadas y los momentos justos para realmente acordarme de su infinita misericordia y su gran amor. El Jueves Santo me fui a Comayagua y la pase con mis primos. Fue respirar aire de devoción y arrodillarme ante la humildad de Jesús. Visitamos varias Iglesias....todas tenían expuesto a Jesús Sacramentado de la manera más hermosa y yo no podía más que agradecer que cada 10 minutos yo podía acercarme hasta casi tocarlo y decirle cuánto lo amo. Sentía que me decía: "Pronto me iré...pero aquí estoy y aquí estaré por Siempre, no tengas miedo, no estás sola."

El Viernes fue vivir el camino de la Cruz del Señor y me acordé que cada día hago que Jesús vuelva a caer tres veces mientras carga su Cruz, el hace el esfuerzo de tomar la Cruz más grande para que la mía sea pequeña y yo lo derrumbo sin pensarlo. Me doy cuenta entonces lo mucho que estoy agradecida por el sufrimiento que vivió para que yo pueda sonreír. Me sentí triste entonces, porque aún no soy capaz de dejarlo todo y ayudarle a cargar la Cruz como el sirineo lo hizo. Tuve la oportunidad de vivir la Adoración a la Cruz y la Liturgia a las 3pm en punto alejada de la bulla con un pequeño grupo de 15 personas en un silencio físico y del corazón. Dos horas completas de sentir la muerte del Señor, arrodillarme y agacharme hasta el suelo para besarle sus pies clavados a la cruz y decirle cuánto sentía haberlo ofendido y cuánta falta haría si no estuviera en mi vida. Fue la pausa en mi semana necesaria para pensar y descansar en Él. Por la noche, la devoción regresó y caminé junto a la Virgen Dolorosa tras su Hiijo en la procesión del Santo Entierro...hermoso.

Ayer sábado mi corazón dejó de entristecerse y abrió paso a una nueva vida, a una Resurrección en el Señor. Tuve la dicha de vivir la Vigilia Pascual en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa con unos amigos...fue lo mejor! En medio de árboles y el cielo estrellado recibimos a Jesús Resucitado que salió a nuestro encuentro, cantamos, renovamos nuestra promesa del Bautismo y cenamos con Él. No tengo miedo de gritarle al mundo cuánto Lo Amo!...no tengo miedo a quedarme sola, porque realmente no lo estoy, no tengo miedo a enfretarme a un mundo que no se ha "empapado" del Amor de Dios...más que todo, no tengo miedo de ser discípulo, testimonio de la luz que hace brillar mi corazón: Jesús. De la mano de María comienzo una nueva vida en el Señor, me lanzo a las calles sin temor a que me digan LOCA por la alegría de gritar que ¡Cristo VIVE! y está aquí para quedarse y llenar de bendiciones al mundo. ¡Amén!

lunes, 17 de marzo de 2008

Discípulos y Misioneros

He llegado a la conclusión que Dios no me trajo a esta tierra a pasear....me trajo a trabajar. Pero que bendición...me trajo al mejor trabajo que exista: transmitir su amor. Asi, fácil. Me dijo, quiero que seas mi discípula, que vayas a quienes no me conocen, que consueles al que esté triste, que cantes con el que está feliz, que visites al que está enfermo. Pero eso sí..busca una manera diferente de hacerlo, se creativa....ahi que te regalo un cerebrito para que lo uses.

Se que suena divertido, pero es cierto. Hace unos meses, comenzamos un sueño, que más que un sueño es una misión con unos amiguitos. Dios me pidió creatividad, aqui está. Estamos todos llamados a servirle con amor, y el servicio no es llevarle cosas en bandeja de plata...es llevarle almas en bandeja de oro, es amar al que me odia, hacer bien lo que no me gusta, sonreir ante el dolor, ser felices por llevarlo en nuestro corazón.



Que bonito es, y como admiro, a aquellos que lo dejan absolutamente todo por seguir a Dios. Hace poco escuché el testimonio de un cantante católico, Luis Enrique Ascoy, y como para mejorar su matrimonio y su vida, decidió misionar por el mundo con el canto y su familia, dejándolo todo atrás, poniéndo sus vidas en las manos de María, la mayor intercesora de todas. El es feliz. El hace feliz a otros, y lo que es más importante hace cosas que agradan a Dios.

Que daría yo por tener el valor de dejarlo todo y seguirlo. Hay tantas maneras....tantas cosas que se pueden hacer. Buscar cual es ese "todo" que cada quien tiene y dejarlo. Para mi puede ser dejar mi casa...para el vecino dejar su trabajo...para mi amigo dejar su guitarra....Es un pequeño sacrificio en comparación con la recompenza final: el paraíso eterno junto a Diosito.


Si me atrevo sin embargo a gritarle al mundo que AMO a Dios...que estoy dispuesta a dejarme moldear....por mucho que me cueste y trate de impedirlo... a dejarme ser instrumento de Dios y llegar a la Santidad con mi vida convertida en oración.


Yo me atrevo. Yo me lanzo. Atrevámonos todos a lanzar redes y pescar almas para llevarlas de regreso al Padre.

martes, 22 de enero de 2008

Espero en Ti


Ha sido un fin de año bastante diferente a lo que estoy acostumbrada. Diferente, sin embargo,interesante. Mi semana Navidad - Año Nuevo la pase en un hospital, acompañando a mi abuela, Mami Lila, que al principio estaba en Cuidados Intensivos, luego en habitación, de nuevo en cuidados intensivos, en fin ha sido un viaje de sube y baja de emociones.

Durante mis vacaciones de Navidad, pase mucho tiempo en un hospital. Aprendí a convivir con otras familias en similares condiciones, muchos de los cuales perdieron a sus seres queridos, con las enfermeras y entender el sacrificio de su trabajo. Celebramos año nuevo con las enfermeras que estaban de turno y comprendí lo difícil que ha de ser para ellas no estar con sus familias en un tiempo como ese. Formé parte de varias familias y comprendí entonces lo importante del apoyo, de la empatía...ante todo de la caridad. Fui testigo del abandono de una ancianita que estaba ahí sólo porque en su casa no la querían atender. Una bebé tenía el riesgo de terminar su vida cuando apenas dos meses atrás había comenzado. Una señora de 45 años perdió al amor de su vida luego de 4 días de agonía. También me enfermé y estuve en emergencias por un poco más de dos horas, con suero y nebulizándome y comprendí la incomodidad que pudiera estar sintiendo Mami Lila y todos los demás enfermos, y como lo mío era tan pequeño comparado con los demás.

Hubo uno de los días en que Mami Lila estaba en la habitación que estuve con ella mientras estaba despierta. No había música, entonces agarré mi celular y puse la música para Dios que andaba y lo deje encendido así por mucho tiempo. Vi que su rostro cambió, más relajado. Le cantaba y la miraba y le agarraba la mano para decirle que todo estaba bien. De repente salió una canción que se llama "Espero en tí".... "espero en ti, en medio de mi dificultad, aunque ya no quiera esperar".

Esperar en Dios. Me di cuenta que la única manera de poder estar tranquila en un momento como este, es esperar pacientemente en Dios, dejar que El tome el curso de las cosas, dejar que El actúe, porque sólo El sabe que es lo que conviene. No puedo decidir por El, no puedo retarlo ni decirle que le doy un plazo de tiempo para que resuelva algo, que haga algo por mi abuela, porque se que ya lo está haciendo y El sabe bien cual es su futuro. Detras de cada enfermedad viene una bendición, y si con calma espero, podré darme cuenta cuál es.

No me queda más que dar gracias por las bendiciones que a Mami Lila le esperan, las que ya está recibiendo...estar rodeada de TODAS sus hijas, que le cantan, que la toman de la mano todo el día, sus nietos que le hablamos suavecito... tener unos fantásticos ángeles, unos excelentes doctores que la han tratado como una reina y unas enfermeras que con su toque de amor la cuidan en todo momento.

Espero en Ti, Señor. Espero en tu amor, espero y descanso en ti y pongo todas mis preocupaciones y alegrías en tus manos para que las conviertas en bendiciones.

sábado, 5 de enero de 2008

¡25 años por Agradecer!

4 de Enero, 2008
11:45pm


"¡Este va a ser tu año...!"
Así comenzó mi día. Hoy, a
pesar del extremo frío y la poca luz, me logré levantar para comenzar mi cumpleaños no. 25 en presencia de Diosito. Fui a misa, muy tempranito....muchos me regañaron porque no les avisé para que me acompañaran, lo siento, no fue mi intención. Pero me gustó, estuve solita, donde me tenían la mejor fiesta de todas, Diosito celebraba mi cumpleaños sin importar el frío, ni la hora, ni porque yo llegué para decirle.."aquí estoy, vengo a que me cantés el Happy Birthday".

De los cumpleaños más extraños quizás, decidí no celebrarlo. Otra regañada. Sin embargo, a pesar de que no lo celebré con pastel (bueno la verdad si tuve 3 pequeños y bellos...más que todos llenos de amor!), ni con bombas y fiesta y música, lo celebré con alegría y tranquilidad. Cada llamada, cada mensajito, cada abrazo....cada vez que alguien me decía..."como que no vas a hacer nada?!", cada gesto de esos me llenaba el corazón de calorcito. Aunque me empeñé en no hacer nada grande más que ir a cenar con mi papá, mi hermana Diana, mis otras dos hermanas Alexa y Suyi y Juan Carlos y Juanki.... hubo unas personitas que se empeñaron también en ver la forma de celebrarme mi cumple. Gracias.


Me encanta el día de mi cumpleaños, porque coincide con el inicio de año, cuatro días después, pero es como la oportunidad perfecta para comenzar de nuevo. Marca el inicio de un año que siento que será distinto, con muchos retos, pero también con muchas alegrías y esperanzas...el año de formar nuevas tradiciones y de comenzar a andar por nuevos caminos. Un año donde todo lo que haga será sólo por Jesús, y claro de la mano de María.

En estas fechas mucha gente se pregunta...¿cuáles son tus metas de año nuevo?...Pues físicamente tengo muchas, pero realmente, me gustaría mantener la decisión que hice unos años atrás...ser feliz. Amar a Dios con todas mis fuerzas, hacer que mi vida sea una alabanza a El, orar más... no tener miedo, AMAR más, esperar menos....NO ENOJARME..jajaja. En fín, quiero comenzar mi segundo cuarto de siglo (ya terminé el primero.... con mucha honra!), siguiendo las huellas de Jesús. Luchando por ser humilde y testimonio del amor de Dios en mí.


Hoy, pensé en mi abuelita que está enferma, Mami Lila. Y pensé también en mi otra abuelita, Abuelita Licha..y lo mucho que las quiero y lo mucho que he aprendido de ellas y todo lo que he vivido junto a ellas. Y pensé entonces, en todas las abuelitas y abuelitos de tanta gente que ahora no están aquí...y dí gracias porque ellos formaron a los padres de los ángeles que tengo a mi alrededor hoy.

Hoy le di gracias a Dios porque a pesar de lo mucho que lo puedo lastimar día con día, el vuelve a abrazarme y decirme que ME AMA y que todo va a estar bien. Le di gracias porque me ha regaldado tanto tiempo de vida, y porque tengo la dicha de haberlo conocido siempre... porque mis papás me lo presentaron en sus vidas y porque mi hermana lo conoció conmigo. Le di gracias porque mucha gente me deseo bendiciones...alguien por ahi, hasta me deseo que me aplastaran las bendiciones en este año....OJALA!!!! Di gracias porque hoy...puedo sonreir.


Gracias a todos por un día muy especial.


¡Bendiciones!